Con un claro interés, señalado por la autora, de favorecer la interculturalidad y romper fronteras, Silvia Cuevas-Morales ha incluido no sólo a las escritoras españolas y latinas, sino también a las que viviendo en otros lugares del mundo han conservado la lengua y han seguido publicando sus obras en castellano.
Las fronteras metodológicas también se han ampliado en esta obra, al sobrepasar la habitual valoración de los géneros literarios, dando espacio a las autoras de literatura infantil y a las poetas, ausentes habitualmente en otras antologías literarias, y que figuran aquí con el mismo rango que las obras de narrativa.
De la “A” a la “Z” incluye entre las autoras consagradas a jóvenes promesas con obras incipientes y hace hincapié en presentar a las escritoras de los países menos publicitados por la cultura oficial, lo que supone un laudatorio esfuerzo de investigación y una sin par aportación a la documentación literaria del recién finalizado siglo XX.